El izquierdismo del Presidente
29-11-2005 22:12:26
Por Dr. Gustavo Aramburu, desde Capital Federal
En una nota de opinión del día de la fecha, Joaquín Morales Solá titula la misma 'Más kirchnerismo, más disciplina interna y un corrimiento hacia la izquierda'.
Esta apreciación sobre el supuesto izquierdismo del Presidente, merece ser analizado con detenimiento, ya que constituye el caballito de batalla permanente y lógico de un sector de pensamiento de centroderecha en los medios, lo criticable es que sea este discurso adoptado por quienes pertenecemos a partidos populares y progresistas,
ya que deriva en confusiones y comentarios erráticos.
Siguiendo el concepto de Morales Solá, contribuimos a la construcción del
presidente y sus ideólogos sobre dos proyectos, uno progresista el de él, y otro de centroderecha encarnado por los Sobisch, los Macri u otros.
Por ende a muchos de nosotros nos queda o ser soldado K previo pago de canon o conchabo alguno, o sondear dentro del discurso reaccionario de sonrisa facil PRO.
Este gobierno mas allá de lo gestual, dista bastante de ser de izquierda ni aún progresista, ya que esto no se deviene necesariamente de poner a Zaffaroni en la Corte, a sacarse unas fotos y andar a los gritos con Chávez o Evo Morales. No se puede considerar progresista a quien utiliza el clientelismo político y la utilización de la pauperización creciente, a quien no es transparente, a quien cuenta con prensa adicta y paga, a quien frente a la temática de las privatizadas sólo desea patear el tema tarifario para adelante, y no exige mas allá de grititos presidenciales seseosos e histéricos, porque la gente padece servicio infrahumano
de trenes cortes de luz, agua corriente, etc.
Los radicales tenemos un camino en común con los socialistas, con quienes habiendo nacido en nuestras filas optaron por opciones de centroizquierda como el ARI, nada tenemos que hacer con Solanet, con Macri o con Sobisch.
Respecto a los cantos de sirena y la billetera K, hago mías las palabras de Don Ricardo Balbín: LA POLITICA NO ES UN EMPLEO ES UNA VOCACIÓN.
Si coincidimos en que es así, en este duro desfiladero, debemos cumplir nuestra vocación con los que no tienen agua corriente, con los que en sus kiosquitos quiebran en cada corte de luz, o en sus casas no pueden pagar la garrafa, con los que viajan peor que ganado en trenes, en quienes ven a sus maridos sin trabajo, a los hijos sin posibilidad de futuro, o a sus pobres viejos molidos a golpes por una sociedad enferma y bestial.
La elección de un Presidente partidario en esta dura instancia no es poca cosa, quienes resulten elegidos tienen la misión de preservar una misión histórica y una memoria partidaria, cosas bastante lejanas a ser furgón de cola de De Vido o de Sobisch, volver a ser un partido nacional, fuerte y comprometido con la lucha por el poder no como instrumento de subsistencia o de vanidad personal, sino de diseño de una genuina democracia social.
En una nota de opinión del día de la fecha, Joaquín Morales Solá titula la misma 'Más kirchnerismo, más disciplina interna y un corrimiento hacia la izquierda'.
Esta apreciación sobre el supuesto izquierdismo del Presidente, merece ser analizado con detenimiento, ya que constituye el caballito de batalla permanente y lógico de un sector de pensamiento de centroderecha en los medios, lo criticable es que sea este discurso adoptado por quienes pertenecemos a partidos populares y progresistas,
ya que deriva en confusiones y comentarios erráticos.
Siguiendo el concepto de Morales Solá, contribuimos a la construcción del
presidente y sus ideólogos sobre dos proyectos, uno progresista el de él, y otro de centroderecha encarnado por los Sobisch, los Macri u otros.
Por ende a muchos de nosotros nos queda o ser soldado K previo pago de canon o conchabo alguno, o sondear dentro del discurso reaccionario de sonrisa facil PRO.
Este gobierno mas allá de lo gestual, dista bastante de ser de izquierda ni aún progresista, ya que esto no se deviene necesariamente de poner a Zaffaroni en la Corte, a sacarse unas fotos y andar a los gritos con Chávez o Evo Morales. No se puede considerar progresista a quien utiliza el clientelismo político y la utilización de la pauperización creciente, a quien no es transparente, a quien cuenta con prensa adicta y paga, a quien frente a la temática de las privatizadas sólo desea patear el tema tarifario para adelante, y no exige mas allá de grititos presidenciales seseosos e histéricos, porque la gente padece servicio infrahumano
de trenes cortes de luz, agua corriente, etc.
Los radicales tenemos un camino en común con los socialistas, con quienes habiendo nacido en nuestras filas optaron por opciones de centroizquierda como el ARI, nada tenemos que hacer con Solanet, con Macri o con Sobisch.
Respecto a los cantos de sirena y la billetera K, hago mías las palabras de Don Ricardo Balbín: LA POLITICA NO ES UN EMPLEO ES UNA VOCACIÓN.
Si coincidimos en que es así, en este duro desfiladero, debemos cumplir nuestra vocación con los que no tienen agua corriente, con los que en sus kiosquitos quiebran en cada corte de luz, o en sus casas no pueden pagar la garrafa, con los que viajan peor que ganado en trenes, en quienes ven a sus maridos sin trabajo, a los hijos sin posibilidad de futuro, o a sus pobres viejos molidos a golpes por una sociedad enferma y bestial.
La elección de un Presidente partidario en esta dura instancia no es poca cosa, quienes resulten elegidos tienen la misión de preservar una misión histórica y una memoria partidaria, cosas bastante lejanas a ser furgón de cola de De Vido o de Sobisch, volver a ser un partido nacional, fuerte y comprometido con la lucha por el poder no como instrumento de subsistencia o de vanidad personal, sino de diseño de una genuina democracia social.
Categoría: Política-Opinión 0 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
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