PARA RECORDAR
02-04-2006 21:11:59
Enviado por Carlos Castilla Simois
Dice Max Weber:
"La Política consiste en una dura y prolongada penetración a través de tenaces resistencias, para la que se requiere, al mismo tiempo, pasión y mesura.
Es completamente cierto, y así lo prueba la historia, que en este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta lo imposible una y otra vez.
Pero para ser capaces de hacer esto, no solo hay que ser un caudillo, sino también un héroe en el sentido más sencillo de la palabra.
Incluso aquellos que no son ni lo uno ni lo otro han de armarse desde ahora de esa fortaleza de ánimo que permite soportar la destrucción de todas las esperanzas, si no quieren resultar incapaces de realizar incluso lo que hoy es posible.
Sólo quien está seguro de no quebrarse cuando, desde su punto de vista, el mundo se muestra demasiado estúpido o demasiado abyecto para lo que él le ofrece; sólo un hombre construido de esta forma tiene vocación para la política".
Y dijo Moisés Lebensohn:
“Arde en nosotros la voluntad de reconstruir el país. Ansiamos una reforma política y una valiente, justiciera y abnegada reforma social, fundamentada necesariamente en la reestructuración de su economía sobre bases renovables.
Y solo podremos iniciar esa trayectoria, con una honda reforma moral de la vida pública y de las finalidades individuales.
Frente a la moral del éxito, del goce y del poder, alcemos el tono moral de una generación que sintetice los reclamos profundos de la hora y quiere ennoblecer sus días consagrándolos al servicio de un ideal nacional, confundido en un ideal de superación y significación de la condición humana…
Será una lucha amarga, una lucha por años. Una lucha para una generación, una lucha que se librará pese a los pequeños intereses de los pequeños hombres refugiados en las trastiendas de los comités.
Los hombres jóvenes que la asuman sufrirán muchos trabajos, pero cuando cierren los párpados en el sueño eterno, una sonrisa florecerá en sus labios.”
Dice Max Weber:
"La Política consiste en una dura y prolongada penetración a través de tenaces resistencias, para la que se requiere, al mismo tiempo, pasión y mesura.
Es completamente cierto, y así lo prueba la historia, que en este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta lo imposible una y otra vez.
Pero para ser capaces de hacer esto, no solo hay que ser un caudillo, sino también un héroe en el sentido más sencillo de la palabra.
Incluso aquellos que no son ni lo uno ni lo otro han de armarse desde ahora de esa fortaleza de ánimo que permite soportar la destrucción de todas las esperanzas, si no quieren resultar incapaces de realizar incluso lo que hoy es posible.
Sólo quien está seguro de no quebrarse cuando, desde su punto de vista, el mundo se muestra demasiado estúpido o demasiado abyecto para lo que él le ofrece; sólo un hombre construido de esta forma tiene vocación para la política".
Y dijo Moisés Lebensohn:
“Arde en nosotros la voluntad de reconstruir el país. Ansiamos una reforma política y una valiente, justiciera y abnegada reforma social, fundamentada necesariamente en la reestructuración de su economía sobre bases renovables.
Y solo podremos iniciar esa trayectoria, con una honda reforma moral de la vida pública y de las finalidades individuales.
Frente a la moral del éxito, del goce y del poder, alcemos el tono moral de una generación que sintetice los reclamos profundos de la hora y quiere ennoblecer sus días consagrándolos al servicio de un ideal nacional, confundido en un ideal de superación y significación de la condición humana…
Será una lucha amarga, una lucha por años. Una lucha para una generación, una lucha que se librará pese a los pequeños intereses de los pequeños hombres refugiados en las trastiendas de los comités.
Los hombres jóvenes que la asuman sufrirán muchos trabajos, pero cuando cierren los párpados en el sueño eterno, una sonrisa florecerá en sus labios.”
Categoría: Política-Opinión 0 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
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